lunes, 11 de mayo de 2009

Noches largas, sábanas frías

Noches largas, intranquilas
noches tibias
sábanas frías
La luna me mira
me mira y provoca
la sangre fluyendo
caliente y andante
caliente
bombardeando mi mente
dominando mi cuerpo
tibio
anhelando encontrarte

MAREO

Melodías y letras que inspiran,
ritmos que mueven el subconsciente
y nadan en lo profundo de mi mente,
hacen que cierre mis ojos; y piense
en ti, de nuevo en ti.
Melodías y letras que inspiran
Ritmos que mueven el subconsciente
y nadan en lo profundo de mi mente;
hacen que viva cada recuerdo contigo,
te extrañe
y te quiera de nuevo conmigo.

Traicionarme


Andando
por el sendero, que yo
y fuerzas externas
hemos marcado
me pregunto:
si he hecho lo correcto

En mi vida no me arrepiento de nada
y sin embargo
tal vez pude hacer más.
Pues a mi edad
muchos pensamientos han cobrado vida
ideas que ya son parte fundamental
de mi ser,
y que tienen lugar en este mundo
dónde reina la materia.

Más, de repente, un día
una noche,
una serie de sucesos me pone a prueba,
me hace dudar de mi determinación
y participación que esto conlleva.

¿Son las circunstancias que orillan
a veces a traicionarse a uno mismo?
ó ¿acaso lo es la debilidad?
Pues me ha tomado tiempo
también esfuerzo
Dejar oportunidades que facilitan un sueño
y hasta amistades...
sí, me valió.

Pero es ahora
cuando mas fuerza necesito
ante toda la maldad
que hoy de mi
demanda: traición.

Rodeada de esta farsa
es mi logro casi un sueño
cuando me digo: no puedo.
y lo acepto,
pues es mi familia, ahora
a quién no puedo dejar...

viernes, 8 de mayo de 2009

La poesía es un arma cargada de futuro

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemasque ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufreny canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.


Gabriel Celaya

lunes, 4 de mayo de 2009

JUGANDO



Nunca fui lo que esperé ser para ti

Nunca sentiste lo que yo por ti sentí

Y aunque esa era la intención

No puedo evitar sentir dolor

Jugué

y el juego jugó también conmigo

Y ME GUSTÓ

Pero te quiero

Cuantas veces pedí olvidar tu recuerdo
Cuantas veces mas lloré, suplicando no volver a hacerlo
Y ahora que no me afectas
Me sorprendo de mí,
de mi fortaleza
y del amor que una vez por ti sentí.
Ahora te pienso
y vacilo con tu recuerdo
Ahora te pienso
y una sonrisa ilumina mi rostro
No te guardo rencor, aún con las noches infernales
que me hiciste pasar
Con los días nublados
que no dejaban de cesar
Con los ojos hinchados, cansados
de tanto llorar.
Ahora te quiero y siempre te querré
por la persona tan extraordinaria
que un día me hiciste sentir.
Ahora te quiero, diferente
pero te quiero.

"No dejaremos de explorar y al final de nuestra búsqueda llegaremos a donde empezamos y conoceremos por primera vez el lugar.&q...