"LA LOCA DE LA CASA"
Un viaje al interior de mi ser, una puerta abierta a la fantasía y un suspiro de la realidad.
jueves, 23 de febrero de 2012
lunes, 20 de febrero de 2012
Magos conjurando la Unidad.
El tiempo se ha destruido, como he destruido mi vida muchas veces antes atrás.
El espacio es ordenado en dimensiones sutiles dispuestas ahí para experimentar, para vibrar.
Y los sueños como Magos hablando para mí, cantando mi canción de cuna, cediendo sin abandonar: individualidad.
………….
Magos conjurando la Unidad.
domingo, 19 de febrero de 2012
AFIRMACIÓN
'Me abro a los comienzos, recibo a los guardianes y los guías, a mis compañeros del destino'.
domingo, 12 de febrero de 2012
Caballero que huyes
Levantose después de otra frágil noche envuelta en sueños
Levantose así entre el jardín marchito que escondía su casa, blanca, cubriendo la oscuridad de sus pensamientos
Levantose y jugose así con los colores y con las canciones, para olvidar.
Olvidar que había creído una vez más, para guardar de nuevo su corazoncito en aquel diminuto y secreto baúl.
Cerróselo así con llave, le puso un candado y miró la estela de la noche frente a sí.
Le proclamó sus deseos, vertieron lágrimas las nubes y no asomose la luna ni un instante más.
"Corazones benditos, corazones marchitos".
Humanos sentimientos abrumados de lo humano, se abandonan fatigados, fastidiados... olvidados: ¡y se dicen humanistas!.
Así se levantó ella de nuevo, jurose no volver a jugar con ello, muy madura; pues, la astuta infantilería de nuevo el pelo le tomó.
Levantose y ante la oscuridad y la gris estampa del cielo, regó sus plantas, sembró la semilla del anhelo; esperando sin esperar a aquel caballero de mil antifaces, a aquel caballero que parece huir siempre una vez más.
jueves, 9 de febrero de 2012
Espejismos
Al contacto de mi piel,
es la lluvia una fría sensación de mi existencia.
El llanto es acallado por un grito ahogándose en sí mismo.
Prefiero ver espejismos antes que probar el sabor amargo de la realidad.
Los conjuros y mis cuarzos parecen no ceder más.
La alquimia se ha esfumado. Solo veo mecanicidad.
Métodos sistematizados inundados del vacío de la lógica, faltos de color, de imaginación.
Huelo dolor, huelo desazón. Huelo el control.
El control de aquellos que como reptiles disfrazados de humanos, arrastrándose, persiguen y acrescentan la ciencia moderna; apaciguando la magia, nuestra esencia.
Denigrando lo humano, denigrando al humano.
Somos ahora luces, luz de un cosmos que también ha sido olvidado.
Oscuridad que ha de menguar muy pronto, pues en tiempo y espacio hemos de brillar.
Ya los caracoles empiezan a danzar, las orugas también pronto volarán.
Son mis espejismos profecías.
Profecías de amor, profecías de compasión, de unidad.
Onírica
Han sido infinitas las lunas, los ríos, su desembocadura
inundando de poemas mi ser.
Incontables los cuadros barrenados presenciándose en mis sueños, develándome un camino.
...me siento hoy bajo un hechizo: loca.
domingo, 29 de enero de 2012
sábado, 28 de enero de 2012
Perdida en el espejo
Perdida en los designios de mi espejo soy presa fácil de mi mente.
La locura hace de las suyas y yo soy su más servil fiera.
En estas, las tijeras, el dolor se aligera,
el fango espeso espera y mi reflejo me condena.
Este no habla, sino que ruge; me grita y maulla en la noche eterna.
Sus mejillas rotas de vergûenza, de impotencia, se carcomen al tiempo que el reflejo hace el recorrido funesto:
una proyección: aparece un extraño ser.
Perdida en el espejo
no atina el pensamiento, no atina el aullido manso
el corazón vacío
la soledad pondera.
En su reflejo no ha encontrado más que el sustituto del llanto
ha observado que existe un aliado
oscuro pero suyo, muy suyo y muy oscuro.
En su adictivo reflejo se ha enajenado por horas y se ha perdido por días
sus ojos entumidos le disuelven
desintegrando la realidad
desintegrando la suerte.
Este espejo también susurra, también le mima, le acaricia y también le reta.
el espejo..
Y a la medianoche le aclama
y a la medianoche le calma.
Y a la medianoche le turba, la engaña.
Me hipnotiza y le hipnotizo, me desnudo ante él: mi reflejo.
Me desconozco y reconozco al unísono del tiempo.
El vacío se apodera y del vacío me apodero.
Y me toco y me exploro, me gozo. Me deleito.
De mi, de mi sexo
la observo en mi reflejo, femenino y tan sucio, y tan puro y tan terrible que te seduzco
y me acongojo en la pena, en la duda, en la puta censura,
en la ceguera.
Me entrego a tu juego.
Me entrego al dulce fulgor del exilio; muero.
La nueva era.
Perdida en el denso y no cristalino reflejo de mi espejo
me invita este a la inocente nostalgia.
Porque la explosión y el arraigo de las viejas conductas impiden que vea de nuevo el verdadero Ser.
Y las lágrimas corren una tras otra vertiendo la sinceridad que me resistía a aceptar.
He tocado fondo:
Dictan hoy la hermosura y la belleza del dolor, seguido de una bondadosa transformación.
Porque el espejo no habla, porque el espejo es producto de su maquinación
maquinando pensamientos que la orillaron a hundirse en un paraíso infernal.
Las llamas que la consumieron.
Las llamas que su oscuro ser construyó; tan atrayentes que te sumergen a creer, a sentir.
Te incitan a ceder.
Y en sus designios, la locura me acoge y me llena.
Saciando un presente, esquivando un futuro, viviendo el pasado;
escapo en mis sueños y en sueños celebro la victoriosa huida huyendo de mí.
Persuadiendo la profecía del tirano, vivo en un refugio inventado.
Reconocerme en lo que fui y dejo de ser
reconocerme en lo que soy y nunca más seré
Reconocerme en la de en frente, en la que no soy yo pero luce como yo.
Porque a medianoche todos mis infiernos hablan a través de ella
Porque a medianoche el silencio me hechiza con su canto, el canto del abismo anunciando la caída
anunciando el vuelo. Un renacer.
La desintegración de lo viejo, la integración de lo nuevo
La contrariedad contradiciéndose a sí.
Los instintos poco menos que intuitivos.
Me llamo Estefanía y con esta tijera corto el pasado, el sufrimiento
Corto la ausencia y trazo un instante, un nuevo conjuro.
Corto el mechón de rizo que me encarcela en la vanidad, en la imagen pasajera, en la apariencia.
Con esta tijera ante mi espejo y siendo testigo mi reflejo corto la tristeza, la melancolía, la inconsciencia.
La locura hace de las suyas y yo soy su más servil fiera.
En estas, las tijeras, el dolor se aligera,
el fango espeso espera y mi reflejo me condena.
Este no habla, sino que ruge; me grita y maulla en la noche eterna.
Sus mejillas rotas de vergûenza, de impotencia, se carcomen al tiempo que el reflejo hace el recorrido funesto:
una proyección: aparece un extraño ser.
Perdida en el espejo
no atina el pensamiento, no atina el aullido manso
el corazón vacío
la soledad pondera.
En su reflejo no ha encontrado más que el sustituto del llanto
ha observado que existe un aliado
oscuro pero suyo, muy suyo y muy oscuro.
En su adictivo reflejo se ha enajenado por horas y se ha perdido por días
sus ojos entumidos le disuelven
desintegrando la realidad
desintegrando la suerte.
Este espejo también susurra, también le mima, le acaricia y también le reta.
el espejo..
Y a la medianoche le aclama
y a la medianoche le calma.
Y a la medianoche le turba, la engaña.
Me hipnotiza y le hipnotizo, me desnudo ante él: mi reflejo.
Me desconozco y reconozco al unísono del tiempo.
El vacío se apodera y del vacío me apodero.
Y me toco y me exploro, me gozo. Me deleito.
De mi, de mi sexo
la observo en mi reflejo, femenino y tan sucio, y tan puro y tan terrible que te seduzco
y me acongojo en la pena, en la duda, en la puta censura,
en la ceguera.
Me entrego a tu juego.
Me entrego al dulce fulgor del exilio; muero.
La nueva era.
Perdida en el denso y no cristalino reflejo de mi espejo
me invita este a la inocente nostalgia.
Porque la explosión y el arraigo de las viejas conductas impiden que vea de nuevo el verdadero Ser.
Y las lágrimas corren una tras otra vertiendo la sinceridad que me resistía a aceptar.
He tocado fondo:
Dictan hoy la hermosura y la belleza del dolor, seguido de una bondadosa transformación.
Porque el espejo no habla, porque el espejo es producto de su maquinación
maquinando pensamientos que la orillaron a hundirse en un paraíso infernal.
Las llamas que la consumieron.
Las llamas que su oscuro ser construyó; tan atrayentes que te sumergen a creer, a sentir.
Te incitan a ceder.
Y en sus designios, la locura me acoge y me llena.
Saciando un presente, esquivando un futuro, viviendo el pasado;
escapo en mis sueños y en sueños celebro la victoriosa huida huyendo de mí.
Persuadiendo la profecía del tirano, vivo en un refugio inventado.
Reconocerme en lo que fui y dejo de ser
reconocerme en lo que soy y nunca más seré
Reconocerme en la de en frente, en la que no soy yo pero luce como yo.
Porque a medianoche todos mis infiernos hablan a través de ella
Porque a medianoche el silencio me hechiza con su canto, el canto del abismo anunciando la caída
anunciando el vuelo. Un renacer.
La desintegración de lo viejo, la integración de lo nuevo
La contrariedad contradiciéndose a sí.
Los instintos poco menos que intuitivos.
Me llamo Estefanía y con esta tijera corto el pasado, el sufrimiento
Corto la ausencia y trazo un instante, un nuevo conjuro.
Corto el mechón de rizo que me encarcela en la vanidad, en la imagen pasajera, en la apariencia.
Con esta tijera ante mi espejo y siendo testigo mi reflejo corto la tristeza, la melancolía, la inconsciencia.
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