sábado, 23 de agosto de 2014

 
 
 
 

Hubo un momento 
en que perdió las huellas. 
Perdió todo lo que llevaba 
anclado a su espalda, 
los viejos paradigmas, 
las formas, 
las máscaras, 
la vergüenza, 
la culpa, 
los disfraces 
y la gramática.

Perdió las horas y el reloj, 
el calendario y las esperas, 
los anhelos y las certezas.
Perdió todo aquello que fue, 
todo lo que inútilmente esperó, 
todo lo que anheló y caminó 
y todo lo que se quedó en el arcén.
Y así, perdiéndolo todo, 
también perdió el miedo, 
el miedo a los juicios 
y a los feroces autojuicios, 
el miedo a la muerte 
y el miedo a la vida, 
el miedo a perderse, 
el miedo a perder...

Y desnuda de todo, 
desprendida de su vieja piel, 
encontró un corazón 
sucediéndose a sí mismo, 
retumbando cada poro de su ser, 
un tambor profundo 
de barro, estrellas y raíces 
resonando desde dentro 
con voz de anciana-niña, 
que la recordaba 
latido a latido, 
que estaba viva, 
eternamente viva, 
y que era libre, 
valientemente libre.



(Ada Luz Márquez)

YO SOY

Mujer que huyes, mujer decidida..
No busques más allá afuera, no inundes tu casa de recuerdos, añoranza y tristeza.
La vida se gira, se le da vuelta y te esfuma si no transitas al mismo ritmo que ella.
Mujer de las nubes, que todo sea polvo no significa que no exista.
Si las ideas fluyen, que sean un comienzo, no la vivencia.
Venimos juntas en este andar.
Háblame. No me olvides.
Háblame. Y también escúchame.
Mujer.
Caminemos a la par una a una. No acalles mi voz, pues duele; pero no será peor tortura si a ti misma te ignoras.
Estamos y así debe ser.
Ser.
Mujer decídete, no huyas.
Soy de ti y tú tan mía como Yo Soy.

"No dejaremos de explorar y al final de nuestra búsqueda llegaremos a donde empezamos y conoceremos por primera vez el lugar.&q...